
El Dr. Francisco Javier Blanes Mompó es una referencia en el ámbito de la oftalmología gracias a su amplia experiencia, vocación y constante apuesta por la innovación. A lo largo de su trayectoria ha vivido de primera mano la evolución de la especialidad y ha contribuido a ofrecer a sus pacientes soluciones más precisas y personalizadas.
En esta entrevista, el Dr. Blanes Mompó comparte su visión sobre los avances más transformadores, los retos actuales y las oportunidades que marcarán el futuro de la salud visual.
R. La oftalmología siempre me atrajo porque es una especialidad muy completa, que combina de forma equilibrada la medicina y la cirugía. Además, permite realizar un diagnóstico muy preciso y ofrecer soluciones que tienen un impacto directo en la calidad de vida de los pacientes. Lo que continúa motivándome cada día es precisamente esa capacidad de ayudar a las personas a conservar o recuperar algo tan importante como la visión, acompañándolas durante todo el proceso diagnóstico y terapéutico.
R. Sin duda, la incorporación de tecnologías diagnósticas como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) ha supuesto una auténtica revolución. También han sido fundamentales los tratamientos mediante inyecciones intravítreas y el desarrollo de nuevas lentes intraoculares (LIOs). Estos avances han mejorado enormemente nuestra capacidad para diagnosticar enfermedades de forma precoz, monitorizar su evolución y ofrecer tratamientos más eficaces y personalizados.
R. Los mayores avances han llegado de la mano de una mejor tecnología diagnóstica y de una mayor precisión quirúrgica. Hoy disponemos de sistemas de medición mucho más exactos y de lentes intraoculares avanzadas que permiten personalizar los resultados según las necesidades de cada paciente. Todo ello se traduce en una recuperación más rápida, mejores resultados visuales y una mayor satisfacción tras la cirugía.
R. La medicina personalizada es ya una realidad en oftalmología. Cada paciente presenta unas características y unas necesidades visuales diferentes, por lo que el objetivo es afinar al máximo el diagnóstico para poder ofrecer la mejor opción terapéutica en cada caso. Cuanto más preciso es el diagnóstico, más adaptado y eficaz puede ser el tratamiento, mejorando así los resultados y la experiencia del paciente.
R. La inteligencia artificial será una herramienta de gran ayuda para los profesionales. Su principal aportación estará en facilitar la interpretación de pruebas complementarias, agilizar procesos diagnósticos y detectar patrones que puedan pasar desapercibidos en una primera valoración. No sustituirá al especialista, pero sí contribuirá a mejorar la eficiencia, la precisión diagnóstica y la capacidad de seguimiento de los pacientes.
R. Estamos observando un incremento significativo de los problemas relacionados con la sequedad ocular y las alergias oculares, especialmente asociados a cambios ambientales y a los hábitos de vida actuales. Estas patologías pueden afectar de forma importante al confort visual y requieren cada vez una mayor atención en consulta para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
R. El uso prolongado de dispositivos digitales favorece síntomas como la fatiga visual, la sequedad ocular y las molestias relacionadas con el esfuerzo acomodativo. Aunque las pantallas no suelen causar daños permanentes en los ojos, sí pueden generar un importante malestar si no se utilizan adecuadamente. Por ello, es recomendable realizar pausas periódicas, mantener una correcta iluminación y cuidar la hidratación ocular.
R. La tecnología es una gran aliada, pero nunca debe sustituir la relación humana. Para mí, la clave está en dedicar tiempo a hablar con el paciente, escuchar sus preocupaciones y comprender sus expectativas. Una buena comunicación genera confianza y permite que el tratamiento se adapte realmente a las necesidades de cada persona. Escuchar sigue siendo una de las herramientas más importantes de nuestra profesión.
R. Los tratamientos basados en anticuerpos monoclonales, la terapia génica y la medicina regenerativa mediante células madre tienen un enorme potencial para transformar el manejo de muchas enfermedades oculares. Estas líneas de investigación abren la puerta a tratamientos más específicos e incluso a la posibilidad de restaurar funciones visuales que hasta ahora considerábamos irreversibles.
R. El mejor consejo es no esperar a que aparezcan síntomas para acudir al oftalmólogo. Las revisiones periódicas permiten detectar de forma precoz muchas enfermedades oculares y actuar antes de que produzcan daños importantes. Además, es fundamental seguir las recomendaciones de los profesionales, mantener hábitos de vida saludables y prestar atención a cualquier cambio en la visión. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para preservar la salud visual a lo largo de la vida.
La visión del Dr. Francisco Javier Blanes Mompó refleja el momento actual de la oftalmología: una especialidad en la que la tecnología, la personalización del tratamiento y la prevención juegan un papel cada vez más decisivo.